La insulina es una hormona que el cuerpo necesita para poder usar de manera correcta
los alimentos y la energía. Todas las hormonas son producidas por glándulas.
La glándula que produce la insulina es el páncreas. Los diabéticos
no producen suficiente insulina, por lo tanto se podría afirmar que son "desafiados
por el páncreas".
Afortunadamente, tenemos una forma de reemplazar la insulina que no puede producir
el páncreas. La insulina es una proteína que no puede ser ingerida
oralmente, pues sería digerida como una hamburguesa. Debido a esto es
que se administra por medio de inyecciones.