Piense acerca de su última visita al médico. ¿Ésta transcurrió de una de las siguientes maneras?
- Ambos hablamos. El médico respondió mis preguntas. Respondí las preguntas del médico. Quedé satisfecho.
- Hablé e hice preguntas. El médico me dijo: "Nos vemos en tres meses". Quedé frustrado.
- El médico habló e hizo preguntas. Dije "Ahh". El médico quedó frustrado.
Para que el cuidado en equipo funcione, todos deben hacer claridad sobre lo que
desean. Cada persona tiene la información que los otros integrantes del
equipo necesitan.
- Usted conoce su vida y cómo van las cosas. Usted sabe qué es
lo que desea hacer y qué se interpone en su camino.
- Los otros integrantes del equipo saben acerca de la diabetes.
Si falta información de alguno de los lados, el cuidado raras veces funciona bien. Sólo cuando usted habla, todos obtienen lo que desean. En caso de que no sepa qué es lo que los otros desean, pues lo que ellos desean es que usted esté bien
y permanezca saludable.
Una forma de facilitar este proceso es anotando algunas preguntas antes de
su próxima visita. Una buena pregunta hace que ambas partes conversen.
No es falta de cortesía hacerle preguntas al médico. Usted debe
entender qué está sucediendo. Debe estar de acuerdo con el plan.
Los siguientes son ejemplos de la clase de preguntas que puede hacer.